sábado, 7 de noviembre de 2009

Sos..

Sos una tortura. Sos felicidad. Sos mi perdición. Sos mi dolor. Sos mi recuerdo. Sos mi miedo. Sos mi final. Sos mi odio. Sos mi llanto. Sos mi sonrisa. Sos mi intriga. Sos mi duda. Sos mi error. Sos mis ganas. Sos mi fuerza. Sos mi tristeza. Sos mi primero. Sos la luz al final del camino. Sos mi sentimiento. Sos lo prohibido. Sos lo ajeno. Sos lo que me pertenece. Lo sos todo y en conjunto. Sos nada y separados.
No puedo soportar un día más con esto acá adentro, me estoy muriendo.

Déjame llorar..


Debes llorar todo ese dolor, llorar la tristeza, llorar las tragedias, llorarlo todo. Llorar todo el dolor, sacarlo, porque ocupa un lugar de la alegría, del amor. Cuando lloras no solo lloras el dolor, también lloras el odio, el resentimiento, la frustración, te vacías de todo eso. Cuando lloras riegas, y tal vez algo florezca. Porque cada lágrima trae una enseñanza, cada lágrima es una parte de ti que muere, cada lagrima es algo de ti que quiere renacer. Y una vez que lo hayas llorado todo, toda la tristeza, la soledad, comprenderás que las cosas simplemente son como son, y no por eso han de ser malas. Las cosas son como son, bellas, duras, inexplicables, complicadas. Hay de todo en la vida, obstáculos, alegría, sin sabores… llora mucho, pero luego ríe, porque eso hacen las esperanzas, lloran todo lo que esperan pero ríen sabiendo lo que vendrá.